The cartridge

Si os queréis dedicar a coleccionar cartuchos clásicos de Nintendo, probablemente os tocará salir a cazar por tiendas de objetos de segunda mano, donde a menudo encontraréis juegos en un estado más bien regular: pegatinas con precios, suciedad, marcas de rotulador, etc.

La consola clásica de Nintendo que recibimos en Europa es la misma que llegó a los Estados Unidos, lo que significa que es un modelo con algunos fallos de diseño. Uno de ellos es la extrema sensibilidad de los conectores, tanto de los cartuchos como de la consola. Lo más probable es que estén llenos de polvo y no harán buen contacto, con lo que el juego simplemente se negará a funcionar.

¡A saber dónde has estado!
¡A saber dónde has estado!

Veamos cómo darle un buen repaso al cartucho para dejarlo como nuevo:

Limpiar los conectores

Limpiar los conectores de un cartucho es sencillo, pero sobre todo:

NO. SOPLES. LOS. CONECTORES. Nunca, nunca. Quitarás una parte mínima de polvo, y las babillas harán que se oxiden los conectores. Da igual que lo hayas visto en YouTube, y sea un proceso que forme parte de la cultura popular. No lo hagas.

Para limpiar correctamente los conectores necesitaremos:

  • Alcohol de farmacia
  • Algodón
  • Papel higiénico.
Además, probablemente ya tendrás todo esto en casa.
Además, probablemente ya tendrás todo esto en casa.

El proceso es muy sencillo: Mojaremos con alcohol uno de los extremos de un bastoncillo, y lo frotaremos por los conectores del cartucho. Iremos usando bastoncillos hasta que veamos que no salen sucios. Finalmente, para secar el alcohol que haya podido quedar en los conectores, envolveremos con papel higiénico el extremo de un bastoncillo, y lo fregaremos también por los conectores. De este modo limpiaremos de paso el polvo que pudiera quedar en la parte interior del cartucho.

Limpiar el exterior del cartucho

La parte exterior también es sencilla de limpiar. Tan sólo necesitarás:

  • Alcohol de farmacia
  • Algodón

Simplemente aplica el alcohol en el algodón (sin pasarse) y frota el cartucho. Esto disolverá el pegamento de las pegatinas que hayas tenido que quitar, y borrará cualquier rastro de tinta. La pegatina normalmente tiene una capa protectora, así que si no la mojas en exceso no la dañarás.

Bien limpito, listo para ser jugado.
Bien limpito, listo para ser jugado.

Por desgracia, si la pegatina ya está dañada poca cosa podremos hacer. Por cierto, este proceso es extensible a cualquier tipo de cartucho de cualquier consola, aunque sean las de Nintendo las más sensibles al polvo.



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