The cartridge

En Race the Sun controlaremos una nave alimentada por energía solar, de hecho ese será uno de los factores que harán terminarse la partida: cuando el sol se ponga en el horizonte, nos quedaremos sin energía y la nave se detendrá. Para evitarlo, tendremos que recoger ítems que, además de incrementar nuestra velocidad, harán que el sol vuelva a elevarse, dándonos unos segundos más de carrera.

Race the Sun, gráficos minimalistas pero efectivos.
Race the Sun, gráficos minimalistas pero efectivos.

El segundo factor que hará terminarse la partida es más obvio: un impacto con uno de los muchos obstáculos que se nos cruzarán en nuestro camino. El juego no perdona, si chocamos con cualquiera de ellos, la partida se terminará y volveremos a empezar desde el principio.

Una vez terminada la partida y dependiendo de los ítems que hayamos conseguido y de la longitud recorrida, conseguiremos puntos y logros, con los que podremos desbloquear mejoras y decoraciones para nuestra nave. Y vuelta a empezar, en Race the Sun no hay final: nos vemos atrapados en un ciclo infinito consistente en jugar, morir, canjear puntos por mejoras, y volver a empezar la carrera desde cero. 

A lo largo de nuestro camino, encontraremos portales que nos llevarán a una fase de bonus espacial.
A lo largo de nuestro camino, encontraremos portales que nos llevarán a una fase de bonus espacial.

No hay un circuito predefinido: los escenarios están generados proceduralmente, y además se regeneran cada 24 horas. Por un lado, esto favorece en gran medida la rejugabilidad, pero por otro lado se incrementa la dificultad al no poder memorizar el circuito.

Gráficamente, Race the Sun tiene un aspecto minimalista: la carrera transcurre en un escenario totalmente plano, y los obstáculos que nos encontraremos son formas geométricas sencillas. No obstante, en conjunto el diseño es muy agradable y bonito. La música y el sonido va en la misma línea, sencilla y efectiva.

Por si la carrera del día se nos queda corta, contamos con un editor de escenarios con el que crear nuestras propias zonas, y además tendremos la posibilidad de compartirlas con otros usuarios.

Tendremos a nuestra disposición una gran cantidad de mapas generados por usuarios, gracias al editor incorporado.
Tendremos a nuestra disposición una gran cantidad de mapas generados por usuarios, gracias al editor incorporado.

Race the Sun cumple lo que promete: un juego de reflejos con una jugabilidad extremadamente sencilla. El hecho que el mapa cambie cada día, y el sistema de mejoras continuas de nuestra nave, hacen que se alarguen las horas de juego. Si a esto le sumamos que el juego vale aproximadamente 8€, no podemos hacer más que recomendarlo a los fans de la velocidad y los reflejos.

Race the Sun está disponible para PC en Steam, gog.com y en la página web de FlypFly.



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